Mi Crónica Mundial/ ¿las mujeres de Qatar son bravas?

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Mundial Qatar2022/ Por: Oscar Castillo Baquero / periódico Nuevo Milenio

Compartido en el portal: Metadeportes.com

Si es por las tres historias que les vamos a contar la respuesta es si. Son de un genio insoportable dicen los ‘pingos’ bumangueses de sus mujeres santandereanas. Por lo menos de eso da fe un artículo en el periódico Vanguardia Liberal del domingo 29 de abril del año 2012 donde se lee:

“Las mujeres santandereanas sí son las más bravas del país

Malgeniados, machistas, peleoneros, buenos trabajadores, envidiosos, solidarios, chismosos, individualistas, alegres, “echados pa’ lante” y rodeados de mujeres con las que es mejor no pelear a menos de que se quiera salir lesionado”

Bueno, y por qué titulamos y hablamos de las mujeres de Qatar? Casi siempre andamos con Juan Antonio Sánchez, el fotógrafo de El Colombiano y pudimos constatar estas historias:

Salimos una tarde de un estadio donde vimos jugar a España en su goleada a Ecuador. Ahora ibamos a ver jugar a Portugal en el plato futbolero de la noche. Nos montamos en el bus que lleva gratis a los periodistas en ese recorrido de estadio a estadio. Notamos con extrañeza que cuando nos acercábamos al estadio, curiosamente, el conductor se encontraba con policias de tránsito que desviaban la ruta. Una mujer qatarí, acreditada como fotógrafa, comenzó a hablarle con voz fuerte al conductor que inició otro giro para ingresar al estadio. No encontrar la ruta de entrada al parqueadero de prensa nos tomó casi 40 minutos. Por supuesto que todos los que íbamos en el bus necesitábamos llegar con tiempo al estadio para hacer el proceso de ingreso, que es demorado por la logística en la puerta exclusiva para prensa por los controles a las maletas que cargan los fotógrafos.

La mujer ahora le gritaba al conductor. Se paró, se le acercó, casi que le rapó una escarapela que llevaba sobre su cuello y le tomó foto. Lo que entendimos era que lo iba a reportar a la organización por la supuesta negligencia al no encontrar la ruta de llegada al estadio. No sabemos si lo hizo. Lo que comentaron es que de haberlo hecho al pobre conductor se le acabaría el trabajo. Finalmente, con ayuda de alguien de logística, en una de las calles le indicaron al hombre de piel negra, la mayoría lo son, como también lo son inmigrantes, cual era la vía autorizada para ingresar a la zona de parking Media, donde todos bajaron presurosos a buscar la puerta de acceso Media Center del estadio.

La segunda historia la vimos en el Metro cuando iba íbamos a uno de los partidos del mundial. Sentados frente a nosotros iba una pareja. Él de unos 30- 33 años de edad, ella de 27 a 30. Ella cubierta su cabeza con una Shayla ( tipo de Hijab). Comenzó a hablarle en voz altay eso nos llamó la atención. Él la miraba y le contestaba pero en voz normal baja. El tono de la voz subió y ahora lo que nos llamaba la atención era su gesticulación con manos y cara. Mirada de pocos amigos y los gestos delataban que le hablaba con rabia. Dicen que los hombres actúan quedándose callados y sin contrariar a su pareja. Escena típica de esas que veíamos en la serie de televisión colombiana ‘El Man es Germán ‘ con el personaje de la actriz Aída Bossa, ‘Patty fastidio ‘. Nosotros nos bajamos en la estación y la pareja siguió en su novela.

El tercer caso también fue en un vagón del Metro. Subieron tres mujeres con sus tunicas negras llamada ‘abaya’, un hombre adulto y un niño robusto de 12 años de edad, seguramente. Íbamos de pie y ellas quedaron al frente, cerca de una de las puertas de salida. El niño nos miró y le salían lágrimas y le hablaba a la que era su mamá. Ella no le hablaba, ni lo miraba, pero con su brazo izquierdo lo apretaba contra la pared metálica del vagón. También le tomaba la espalda dónde lo pellizcaba. Escena de 2 minutos entre una y otra estación. Se bajaron y vimos,mientras arrancaba el tren a la siguiente estación, como el niño se tocaba la espalda.

Si tuvieran la oportunidad de hacerlo con quién estarían en una relación: con una qatarí o una santandereana de esas bien ‘arrechas mano’ ( arrecha – sig: bravas. Nosotros mejor nos quedamos en guatepeor: con una acacireña ‘voliada’.